4/20/2008

resiliencia


Dean Karnazes, el hombre ultramaratón, lleva corridos 161 mil kilómetros - Información Gral - LaCapital.com.ar
Fresco después de haber ganado una carrera de resistencia de 250 kilómetros a través del árido desierto de Atacama en Chile, Dean Karnazes ha recorrido un largo camino desde que enfrentó una crisis en la mitad de su vida y tuvo una revelación al fondo de una botella de tequila.

De hecho, para hablar con precisión, desde entonces Karnazes ha corrido el equivalente a cuatro vueltas alrededor de la Tierra.

El “hombre ultramaratón”, como se llama a si mismo, estima que ha corrido unos 161.000 kilómetros desde que ebriamente decidió correr 48 kilómetros inmediatamente después de una parranda en la que celebró su cumpleaños número 30, en 1992, y decidió cambiar una vida sin sentido.

“Comencé con un mal tequila”, se ríe Karnazes, quien ha sido calificado por una revista de salud como posiblemente el hombre vivo en mejor estado físico y, en su propia opinión, alguien a medio camino entre el personaje Forrest Gump y el reconocido ciclista estadounidense Lance Armstrong.
“Realmente estaba insatisfecho con mi vida. Estaba en un trabajo en una empresa (...) Era muy infeliz y estaba aburrido. Fue absolutamente una crisis a mitad de mi vida”, expresó.

Entonces, aún borracho, se puso sus pantalones cortos, un par de viejas zapatillas y se lanzó a un camino del cual nunca retrocedió.

Ahora con 45 años, Karnazes ha corrido cientos de maratones -como se definen técnicamente a las carreras de 42 kilómetros- y algunas con distancias menos convencionales. Una vez, por ejemplo, corrió sin parar por 563 kilómetros, durante 80 horas, sin dormir.

“Mi punto es: ¿cuáles son los límites de la resistencia humana? Y, en ese sentido, voy a empujarlos tan lejos como pueda ver”, dijo en una entrevista telefónica de regreso en su casa en San Francisco, donde fue uno de los portadores de la antorcha olímpica que viaja rumbo a Pekín.

En el 2006, Karnazes participó en 50 maratones en 50 días consecutivos en 50 estados de Estados Unidos. Una vez que terminó el último, incluso corrió más de 2.000 kilómetros de regreso a su casa. También participó en el maratón en el Polo Sur en el 2002.

Para poder cumplir con sus papeles de padre, deportista y hombre de negocios, Karnazes duerme en las noches un promedio de 4 horas y gasta entre 30 y 40 pares de zapatillas para correr cada año. Come salmón a la parrilla cinco días por semana.

Karnanzes ganó en el 2004 el ultramaratón de Badwater, que recorre 217 kilómetros del Valle de la Muerte en la frontera de los estados de California y Nevada, y que es considerado la carrera más dura en la faz de la tierra. En el primero que participó, sufrió de una severa deshidratación y alucinaciones, y terminó colapsado sobre el asfalto.

Con todo, Karnanzes dice que cruzar el árido Atacama, que aunque rico en minas de cobre es el desierto más seco del mundo y en algunos sitios parece un paisaje lunar, ha sido la prueba más esforzada que le tocó hacer.

“Es uno de los lugares más inhóspitos en la tierra (...) Es una combinación de elementos, la altitud, el hecho de que tienes que llevar todos tus víveres contigo”, dijo Karnazes, quien cargó en sus hombros con una mochila de 13 kilos de peso.

“Te saca los electrolitos fuera de lugar porque te pones muy deshidratado”, agregó, y afirmó que necesitaba reemplazar entre 5 a 7 litros de líquidos por día. Sus pies estaban tan maltrechos que incluso tuvo que dejar de usar vendas para protegerlos, porque resultaba inútil.

Aunque no del todo contento, ya está listo para participar en inhóspitas carreras este año en el desierto del Gobi, en el Valle de la Muerte, en el Sahara y en la Antártida.

Por coincidencia, Forrest Gump, el éxito de taquilla en el cual el actor estadounidense Tom Hanks interpreta el papel de un hombre con muy bajo coeficiente intelectual pero con una extraordinaria habilidad para correr, se filmó cerca del momento en que Karnazes se lanzó en los retos de larga distancia. Karnazes ve algunas similitudes entre ambos.

“Forrest Gump era como simple y eso es bastante como yo también: un tipo simple, honesto, directo, bastante feliz y sólo tratando de disfrutar la vida a medida que avanzo por la ruta”, dijo.
Entonces, ¿una mezcla de Forrest Gump y Lance Armstrong?

“Sí, creo que algo así. La mentalidad de Forrest Gump con el impulso de Lance Armstrong”, respondió.

Sus seguidores observan sus pasos a través de su ícono GPS en su sitio en Internet (www.ultramarathonman.com). Ellos también piden consejos, aunque Karnazes dice que no es su especialidad.

“No sé cómo tratar con esto”, dice. “No soy bueno dando consejos”, agregó Karnazes, cuyos abuelos eran griegos, por lo que lleva el maratón en la sangre.

“Mis ancestros literalmente vinieron del mismo pueblo de donde era Filípides”, dijo al explicar que ese personaje, según cuenta la leyenda, en 490 antes de Cristo, corrió 242 kilómetros en dos días para buscar ayuda en Esparta para enfrentar al Ejército persa y luego murió exhausto después de recorrer otros 42 kilómetros. (Reuters)

4/07/2008

antibiotico vegetal



Antibiótico vegetal
La Echinacea o Equinácea es una de las hierbas más populares en el campo de la medicina natural. En Estados Unidos, por ejemplo, se cree que la venta de productos que surgen de esta planta representa aproximadamente el 10% del mercado de suplementos dietéticos. La llaman antibiótico vegetal, aunque el término está mal empleado, ya que no mata directamente las bacterias como un antibiótico clásico. Su actividad se explicaría, según varias investigaciones, por una estimulación del sistema inmunitario. También están sus detractores que cuestionan, entre otros puntos, la metodología utilizada en los estudios que destacan sus beneficios y sugieren ampliarlos.

Se trata de una especie perenne, originaria del este de Norteamérica, cuyos tallos huecos pueden alcanzar hasta un metro de altura. Sus hojas son alargadas y estrechas. Sus flores son cónicas, vistosas y de color púrpura. Las raíces y la hierba (las partes que sobresalen de la tierra) se utilizaron para tratar una variedad de infecciones y demás afecciones. Las primeras referencias (ver recuadro) en torno a esta planta son bastante recientes: hacia fines del 1.700 se descubrió que era usada por los indios nativos de América del Norte, quienes, en vista de sus propiedades curativas, la consideraban sagrada. Sus usos más frecuentes estaban relacionados con los problemas dentarios, la gripe y los resfríos, la tos, los problemas de garganta y como antiséptico de heridas infectadas. Además de ser el único "remedio" utilizado contra las mordeduras de serpiente e insectos venenosos.

Las tres variantes más comunes y utilizadas en fitoterapia son la Equinácea Angustifolia, la Pallida y la Purpúrea -se cree que esta última es la más efectiva-. Las partes que se usan en los preparados incluyen la raíz, sumidades floridas (los extremos de los tallos que contienen hojas) y las hojas recolectadas en otoño en el momento de la floración y después de producidas las semillas. A veces se emplea también la planta entera. Actualmente, hay disponibles centenares de productos que contienen Equinácea. Existen cápsulas con polvo de la planta, raíces disecadas para hacer infusiones y también tintura (preparación a base de alcohol). Algunas personas toman el jugo de plantas frescas.

La ciencia duda: ¿beneficiosa o no?
Quienes propician su uso destacan la capacidad de reforzar todo el sistema inmunológico y generar mayor resistencia frente a diferentes agentes externos como virus, bacterias y sustancias tóxicas. También mencionan su a cción antiséptica y antiinflamatoria ya que aumentaría la resistencia a la piel contra el ataque de bacterias, virus y hongos gracias a la inhibición de una enzima llamada hialuronidasa. La acción antiinflamatoria de la Equinácea data de 1950, cuando se obtuvieron buenos resultados en la cura de pacientes afectados de artritis crónica. O tra cualidad curativa de la planta sería su acción cicatrizante al favorecer la proliferación de fibroblastos (células de la piel que contribuyen a su rápida cicatrización) y antitumoral.

La mejor evidencia científica sobre esta planta es su capacidad de ayudar en la recuperación de los resfríos y catarros más rápidamente, además de prevenirlos. Sin embargo, los resultados son contradictorios: en 2005, un estudio publicado en The New England Journal of Medicine no demostró ningún beneficio clínico. No obstante, un meta-análisis realizado en 2006 para evaluar la eficacia de la Equinácea encontró que la probabilidad de contraer un resfrío fue 55% mayor con un placebo que con la Equinácea (con base en tres ensayos clínicos). En 2007, otro meta-análisis que se publicó en "The Lancet Infectious Deseases" concluyó que la Equinácea podría reducir en un 58% el índice de probabilidades de sufrir un resfrío común y su duración, en 1.4 días.

Por otro lado existe dudosa evidencia científica de los efectos de la Equinácea en cualquier tipo de cáncer, lo mismo que para la estimulación del sistema inmune (incluyendo pacientes que están recibiendo quimioterapia para el cáncer). Respecto a sus propiedades antiinflamatorias, en 1978 ( Wacker & Hilbig) se realizó un estudio clínico con 4.500 pacientes donde se destacaron sus beneficios frente a distintos problemas de la piel como la psoriasis.

Es evidente que aún se necesitan más investigaciones para poder obtener una conclusión definitiva sobre el uso de esta planta como tratamiento para el resfrío, además de determinar los efectos secundarios que podría ocasionar. Por el momento, se sabe es perjudicial en embarazadas y en la etapa de lactancia. También se ha reportado una carencia de beneficios para niños de entre 2 y 11 años, y está muy cuestionado su utilización en personas HIV positivas.