5/31/2009

La Argentina ansiolítica

La Argentina ansiolítica

Las estadísticas revelan que en nuestro país el consumo de psicofármacos es uno de los más altos del mundo. Ansiolíticos, antidepresivos y sedantes son los más buscados. Para los investigadores, las crisis políticas y económicas están en el origen de esta tendencia nacional. Por Valeria Shapira

La Argentina ansiolítica Foto: ARTE DE TAPA: SILVINA NICASTRO / FOTO: CORBIS





Se han vuelto un lugar común entre la vapuleada clase media argentina.
Logros que la ciencia supo conseguir, los ansiolíticos y antidepresivos
están presentes en charlas cotidianas de oficina y de café. Cuando el
estrés aprieta y algo falla, se los nombra, bromeando: "Hoy no tomé la
pastilla".Lo dice la gente, lo corroboran las estadísticas: a comienzos de
2008, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reveló que
los remedios de mayor facturación durante el último trimestre de 2007
habían sido los destinados al sistema nervioso central -principalmente
ansiolíticos, antidepresivos, hipnóticos y sedantes-, en los que los
argentinos gastaron 362 millones de pesos, más del doble que en 2003.
Un año después de la gran crisis de 2001, ocurrió lo que en la
industria farmacéutica llaman "viaje": el disparo repentino del consumo
de ciertos medicamentos durante un período determinado. Hoy, los
tranquilizantes que más se venden son el Rivotril y el Alplax, seguidos
por Clonagil, Tranquinal y Lexotanil, todos nombres que resultan
familiares entre los ejecutivos y profesionales que viven en las
grandes ciudades del país. Humanos en apuros cotidianos que, muchas
veces, echan mano de ese dispositivo plateado con pastillas de rápida
acción -el blister- sin pasar por un consultorio para pedir una receta. ¿La culpa es de las crisis, como habitualmente se cree? Parece. Pero
quizá la respuesta no sea tan simple. Si bien sobran razones para
señalar que la angustia, la ansiedad y los ataques de pánico bien
podrían ser provocados por los vaivenes de la política local,
atribuirles el fenómeno sin pensar matices deja de lado otras
cuestiones. Entre ellas, nuestras concepciones autóctonas sobre la
enfermedad mental, la relación entre los psicotrópicos y la frondosa
historia del psicoanálisis en la Argentina, la costumbre de la
automedicación, y el uso local de estas drogas para sostener una
cultura de rendimiento laboral sobreexigido, en un mercado de trabajo
que ya mucho antes de la hecatombe financiera global de 2008 no
aseguraba puestos estables.


Remedios para la crisis




Según los expertos, habría que empezar por 2001. Eso pensó el
antropólogo norteamericano Andrew Lakoff, que vino al país luego de la
caída del gobierno de Fernando De la Rúa. Profesor de la Universidad de
California, y enfocado en investigaciones sobre la circulación global
de medicamentos, le provocó curiosidad el modo en que estas drogas se
recetaban y se consumían en este país donde la psicología y el
psicoanálisis tenían una tradición de peso. Interesado en los actuales
modelos biológicos sobre el comportamiento humano, vino aquí para ver
qué ocurría con las medicaciones en un contexto de total incertidumbre. En 2003, Lakoff publicó "Las ansiedades de la globalización: la
venta de antidepresivos y la crisis económica argentina" (Cuadernos de
Antropología Social, UBA) donde afirmaba que una de las
particularidades del consumo local era la existencia de un marco
epistemológico orientado hacia lo social y lo psíquico, mucho más que a
los modelos de explicación neuronal sobre el origen de la ansiedad y la
depresión que, desde los 90, ocupan la atención de la ciencia en el
Primer Mundo "Lo que más me llamó la atención fue que las mismas drogas que en
los Estados Unidos se asociaban con una intervención sobre las
condiciones biológicas de la depresión, en la Argentina se prescribían
en momentos de crisis como para tratar un estrés socialmente inducido",
dice ahora Lakoff, desde su oficina en San Diego. En otras palabras: lo
que a su criterio se medicaba era el estrés provocado por la crisis (e
incluso la tristeza normal que siente cualquier mortal por la pérdida
momentánea de sus esperanzas), mucho más que los estados de depresión o
ansiedad diagnosticados a partir de criterios de manuales
psiquiátricos, de estudios clínicos o de imágenes. De todos modos, para algunos especialistas, hay que agregar en la
balanza un elemento que excede la coyuntura, y que puede resultar un
ingrediente básico en la construcción de nuestra estrecha relación con
el blister: la idea que circula en el imaginario colectivo sobre los
argentinos y su inexorable devenir. Como dice el psiquiatra Juan Carlos
Ferrali, subdirector del Instituto Superior de Formación de Posgrado de
la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA), "la idea de que los
argentinos siempre hemos fracasado, o de que ese fracasar es nuestro
destino, como si en algún libro sagrado estuviera escrito que a la
Argentina siempre le irá mal" El lugar del medicamento en el entramado social se hace gigante
cuando lo que se pide es que la Ciencia dé respuestas a los males
crónicos del país. Desde el psicoanálisis, Germán García, presidente de
la Fundación Descartes y miembro de la Escuela de la Orientación
Lacaniana (EOL) opina que "existe un trasfondo psicologista de la
sociedad: el que nos hace creer que la solución a los problemas
sociales es una modificación del sujeto, y no de la situación. Y nos
dice que para eso están las medicaciones. Que las necesitamos porque no
podemos hacer nada solos. Se nos hace creer, además, que los
desocupados quieren que les inventemos grupos de autoayuda, cuando lo
que en realidad necesitan es un trabajo."


Vivir en la incertidumbre


Desde fines de los 80, "eso que habitualmente llamamos seguridad
se volvió un bien escaso -afirma el psiquiatra Guillermo Belaga,
coordinador del área de Salud Mental del Hospital Central de San Isidro
y también miembro de la EOL-. El ataque de pánico, que se convirtió en
epidemia, aparece ligado a la caída del Estado de bienestar. "Es la
época de la política del thatcherismo, que afecta a las organizaciones
de fuertes identidades sociales, los mineros en Inglaterra, o los
bancarios en la Argentina. Esos que trabajaban en puestos que se
heredaban, como las familias de los empleados de Segba. Esa caída de
identidades sociales hace que la persona tenga que hacerse a sí misma.
El ataque de pánico comienza a ser común ante la pérdida de los
trabajos estables, garantizados. "Las grandes ciudades, donde se combinan el jaqueo a esas garantías
con un poder adquisitivo alto, son los lugares donde más psicotrópicos
se consumen. El psiquiatra Eduardo Leiderman, profesor adjunto a cargo
de Psiquiatría Biológica de la Facultad de Humanidades y Ciencias
Sociales en la Universidad de Palermo, estudió la prevalencia del
consumo de psicofármacos en territorio porteño y en el Gran Buenos
Aires. A fines de 2005, realizó encuestas en distintos barrios de la
ciudad, y concluyó que el 15.5% de la población general consumía algún
tipo de psicofármaco, y que el 29.4% lo había hecho alguna vez. Observó
que el uso era mayor en las mujeres y en las personas mayores. Y que un
cuarto de los que consumían lo hacían sin recomendación médica. En el interior del país, otros trabajos demuestran que se trata de
un fenómeno eminentemente urbano. Como ejemplo, un estudio titulado
"Utilización de ansiolíticos benzodiacepínicos en barrios céntricos de
la ciudad de Corrientes", publicado en 2004 por la Cátedra de
Farmacología de la Universidad Nacional del Nordeste, se alarmó por "la
sobreutilización de benzodiacepinas [N.de R.: las drogas más utilizadas
contra la ansiedad] en barrios céntricos de la ciudad de Corrientes por
parte de los consumidores", pero también por la sobreprescripción por
parte de los médicos. El año último, la Encuesta Nacional sobre
Prevalencias de Consumo de Sustancias Psicoactivas, del Indec, indicó
que, además de la ciudad de Buenos Aires y el gran Buenos Aires, las
zonas de Cuyo y la pampeana "presentan las prevalencias de vida de
consumo de tranquilizantes más altas".



Los psicofármacos se han convertido en drogas sociales, esas que los americanos incluyen en el grupo de las llamadas lifestyle drugs
(drogas para el estilo de vida), consumidas sin control médico por
sectores de poder adquisitivo medio y alto que las utilizan para
sostener rutinas que exigen mantenerse al límite del rendimiento, sin
angustia y sin claudicaciones. Se trata, de algún modo, de un consumo
recreativo, automedicado. Y es por eso que el concepto de
"medicalización de la vida cotidiana" circula aquí y en todo el mundo
como un sello de época.


En 2004, por ejemplo, la BBC publicó un artículo en el que daba
cuenta de que la agencia británica de Medio Ambiente advertía que el
agua para consumo doméstico de Gran Bretaña contenía cantidades
crecientes de Prozac, el antidepresivo que en los 90 fue bautizado como
"la droga de la felicidad". Hace poco más de un mes, un artículo
publicado por el diario El País
, de España, hablaba de la "depresión por la depresión", como efecto de
la crisis, y recordaba que la Organización Mundial de la Salud aconseja
por estos días que "no convendría subestimar las consecuencias
psicológicas de la crisis financiera".


Un círculo vicioso

Si bien las recomendaciones valen para todos, diez mil
kilómetros al sur de Europa pasan cosas particulares. En una cultura
más bien cortoplacista que adscribe a la idea de rendir al máximo y no
declinar, es difícil entender qué está primero: el remedio o la
enfermedad.


Para Belaga, puede que estemos atrapados en un círculo vicioso: "Es
el de medicar para el "sea usted eficiente". Para ir, en cierto
sentido, al mismo punto de partida que provocó el desbarajuste. Si el
ataque de pánico llega cuando fracasa la estrategia de funcionar como
una máquina de la eficiencia, ¿habrá que estar medicado eternamente
para no fracasar jamás?", pregunta.




Ya en los 90, el médico y psicoanalista Emiliano Galende escribió, en su libro De un horizonte incierto. Psicoanálisis y Salud Mental en la sociedad actual
(Paidós): "(...) lo nuevo es que millones de mujeres y hombres recurren
a nuevas drogas (ahora los tranquilizantes, los ansiolíticos, los
hipnóticos, etc.) para soportar ciertos malestares de la vida social
que son sufridos en sus cuerpos y sus mentes, pero efectúan este
consumo bajo la presión y el requerimiento imperioso de la integración
social y el mantenimiento de las relaciones con sus jefes, compañeros,
maridos, amantes, etc. Se trata de verdaderas drogas para la vida
social, justamente en una sociedad cuya integración y mantenimiento de
las relaciones se han vuelto altamente competitivos y amenazantes. "En gran parte de esos casos, la medicalización de la vida cotidiana es, prácticamente, sinónimo de la automedicación.


Como caramelos


Lo que nadie puede soslayar es que, bien recetados, estos
medicamentos han cambiado la vida de miles de personas. En la década
del 70, el universo médico cambió con la llegada masiva de los
psicofármacos a los consultorios y las farmacias. Si bien en el antiguo
Egipto ya se administraban sustancias para combatir males psiquiátricos
o psicológicos, sólo en el siglo XX se produjo una verdadera
revolución, con la aparición de moléculas que dejaron atrás
metodologías más cruentas y menos efectivas contra trastornos como la
ansiedad, o enfermedades graves como la depresión. Pero lo cierto es que, cada vez más, la gente toma medicamentos
recomendados por amigos, vecinos e incluso compañeros de asiento en los
aviones, que proveen tranquilizantes a quienes tienen miedo de volar.
Incluso, los médicos conviven con la presión de los pacientes que piden
copias como caramelos, aduciendo que "me las receta mi psiquiatra, pero
ahora está de vacaciones". El doctor Pablo Dimitroff, director médico de los Centros
Ambulatorios de Swiss Medical Group, dice que esto efectivamente
ocurre, y que en la Argentina resulta difícil "desterrar la figura del
médico "recetólogo". Los pacientes no siempre comprenden el grado de
responsabilidad que tiene el médico cuando firma una receta".



La responsabilidad es de todos. La Administración Nacional de
Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) prohíbe las
muestras gratis de estos psicotrópicos. Sin embargo, ningún psiquiatra
puede negar que recibió alguna. También está prohibido -y esto lo
confirma la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA)- que los
farmacéuticos realicen el expendio sin una receta médica. En cambio, la
gente insiste: ¿quién no ha pedido la pastillita azul en la farmacia
del barrio, asegurando que, más tarde, volverá con la receta? "La mayoría no considera riesgoso automedicarse, y gran parte de los
pacientes utilizan por su cuenta una droga con la que ya habían sido
medicados anteriormente", afirma el doctor Jorge Franco, a cargo del
servicio de Salud Mental del Hospital de Clínicas. Ya en 2002, un
trabajo publicado por esa división del hospital-escuela indicó que el
60% de los pacientes consumía medicamentos sin prescripción médica:, el
27.5% lo hacía con drogas de venta libre y 31.9%, se automedicaba. Los
fármacos más utilizados en este último grupo fueron los psicofármacos:
59.8%. De este grupo, el 88.8% eran ansiolíticos.


El poder del marketing


Lakoff afirma que otra de las cuestiones que llamaron su
atención fue el vínculo de los médicos con la industria farmacéutica, y
el efectivo marketing que, como en muchas otras partes del mundo, se
realiza con estos medicamentos. "Un punto de especial atención es el de los líderes de opinión.
Psiquiatras, psicólogos u otros especialistas que dictan conferencias o
exponen en los medios masivos de comunicación sus mensajes, ponderando
la eficacia de ciertas moléculas psicofarmacéuticas. Si un líder de
opinión recibe beneficios significativos -dinero, viajes, prestigio-
por promover determinado producto, ahí estamos frente a un conflicto de
ideales. La autonomía y la independencia profesional que conforman la
base de la actividad de un médico se desdibujan". La compleja relación de los médicos con la industria farmacéutica
fue objeto de estudio de un grupo de investigadores norteamericanos que
publicó sus resultados en la prestigiosa The New England Journal of Medicine
. Después de consultar a más de 3000 profesionales de la salud
encontraron que el 94% reconocía tener algún tipo de relación cercana
con la industria farmacéutica, y que ese vínculo se plasmaba,
básicamente, en que recibían muestras gratis y regalos en su lugar de
trabajo. Más de un tercio de los encuestados reconoció recibir algún
tipo de compensación por sus recetas, como invitaciones a congresos o
cursos de perfeccionamiento. Conducido por Eric G. Campbell y
colaboradores, se llamó National Survey of Physician-Industry
Relationships, y sus resultados se conocieron en 2007.



Un directivo de una compañía farmacéutica que fabrica ansiolíticos se sincera en off the record
. Mientras dice que el marketing no lo es todo resume que las pastillas
son un logro científico y un éxito comercial: "Si en este mismo momento
alguien se dispusiera a abrir carteras y portafolios de la clase media
argentina, seguramente encontraría muchos más ansiolíticos y
antidepresivos de los que podría imaginar. La venta de psicotrópicos es
fuerte aquí, igual que en otros países que el Banco Mundial clasifica
como de "ingresos medios" -asegura-. En Burundi, esto no pasa".


Agrega que, por más que estemos dispuestos a enaltecerlas al máximo,
su poder nunca será celestial: "Si el techo de una casa está roto y hay
goteras, la gente pone un balde. Arreglar el techo es posible, aunque
mucho más complejo. Los ansiolíticos funcionan como baldes. Constituyen
una solución pasajera. Eso es lo que nosotros vendemos. Y acá nos va
muy bien".


Lejos del ámbito psi, pero con el termómetro de la calle, el actor y
escritor Enrique Pinti, dispara con humor en el mismo sentido: "A mí no
me jodan. Acá las crisis siempre son bravas, pero no vivimos en Beirut.
Hay que preguntar en Irak si toman pastillas. Seguro que no. ¿Por qué
pensamos como si fuéramos Hiroshima o Nagasaki? En la Argentina pasan
cosas inexplicables y terribles, pero no tanto como para justificar que
tengamos que enchufarnos todo el tiempo una pastilla porque somos los
más castigados del mundo. Dejamos que las cosas pasen, las permitimos y
después no lo asumimos. ¿Sabés por qué? Si algo se asume, genera
angustia. Acá, la gente se derrumba y se empastilla en lugar de decir:
"A estos hijos de p... ya no les creo". Usamos más el medicamento que
la cabeza".

5/25/2009

Vida social y actividad, claves para un cerebro lúcido más allá de los 90


LAGUNA WOODS, Estados Unidos.- Las damas están jugando al bridge, y a
su edad el juego no es un hobby. Es un modo de vida, un solaz y un
desafío, la última batalla antes de que todo se sumerja en la
oscuridad.


"Cuando jugamos, corre sangre", dice Ruth Cummins, de 92 años, antes
de tomar un trago de su bebida energizante. "Es lo que nos mantiene en
movimiento -agrega Georgia Scott, 99-. Es donde están nuestros amigos."


En los últimos años, los científicos han sentido un intenso interés
en lo que podría llamarse "el club de la supermemoria": las personas
que, como Scott y Cummins, viven hasta pasados los 90 sin huellas de
demencia (menos de una cada 200 de los mortales comunes y corrientes).
Es un grupo que por primera vez es lo suficientemente grande como para
ofrecer una visión del cerebro lúcido en los más alejados extremos de
la vida humana y para ayudar a los investigadores a descifrar
exactamente qué es esencial para preservar la agudeza mental hasta el
final.


"Son los viejos más exitosos de la Tierra y están empezando a
enseñarnos qué es importante en sus vidas, en sus genes, en sus rutinas
-dice Claudia Kawas, neuróloga de la Universidad de California en
Irvine-. Pensamos, por ejemplo, que es muy importante utilizar el
cerebro, seguir desafiándolo, pero no todas las enfermedades mentales
son iguales. Estamos viendo que un componente social puede ser
crucial."


Laguna Woods, una próspera comunidad de retiro de 20.000 personas al
sur de Los Angeles, está desde hace décadas en el centro de uno de los
mayores estudios sobre salud y agudeza mental en los mayores. Iniciado
por investigadores de la Universidad de California del Sur en 1981, y
llamado el Estudio 90+, incluye a más de 14.000 personas de más de 65
años y a más de 1000 de más de 90.


Sus resultados están comenzando a alterar la forma en la que los
científicos entienden el cerebro envejecido. La evidencia sugiere que
las personas que pasan más de tres horas por día envueltas en
actividades mentales como jugar a las cartas tienen menor riesgo de
desarrollar demencia. Pero los científicos están tratando de separar
causa y efecto: ¿se mantienen activos porque todavía están alertas? ¿O
están alertas porque se mantienen activos?


Para ahuyentar la demencia

Este y otros estudios también indican que algunos genes pueden
ayudar a las personas a mantenerse lúcidas incluso con cerebros que
muestran los signos del mal de Alzheimer.


Para mudarse al barrio cerrado de Laguna Woods, un prolijo arreglo
de bungalows y condominios, hay que cumplir con varios requisitos, uno
de los cuales es no requerir cuidado de tiempo completo. Todos los que
llegan están lúcidos, ya sea que tengan 65 o 95 años.


Aquí comienzan una nueva vida. Hacen amigos. Tal vez tengan nuevos
intereses románticos. Ensayan nuevas actividades en uno de los centros
de actividad física o nuevos hobbies en los de más de 400 clubes de
residentes.


"Vivimos el día", dice Leon Manheimer, un antiguo residente que ya
está en los 90. Es precisamente la habilidad de formar nuevos recuerdos
del día, del presente, lo que usualmente desaparece primero en la
demencia, descubrieron los estudios de Laguna Woods y otros. Aquí,
muchos residentes lo detectan en un lugar: la mesa de bridge, un juego
que requiere una fuerte memoria.


Hasta ahora los científicos reunieron pocas evidencias de que la
dieta o el ejercicio afecten el riesgo de demencia de las personas de
más de 90. Pero algunos argumentan que el ejercicio mental -hacer
palabras cruzadas, leer- puede retrasar la llegada de los síntomas. Y
las interacciones sociales pueden ser muy importantes, sospechan. En el
aislamiento, una mente humana sana puede quedar en blanco y
desorientarse rápidamente, descubrieron los psicólogos.


"Con cuanta más gente uno tenga contacto, tanto en su casa como
afuera, mejor le va física y mentalmente -dice la doctora Kawas-. Para
interactuar con gente regularmente, incluso con extraños, uno utiliza
tantas destrezas mentales como para resolver problemas."


Los científicos sospechan que algunas personas con gran experiencia
en un juego como el bridge podrían extraer reservas para protegerse de
sus pérdidas de memoria. Pero esto todavía no pudo confirmarse ni
refutarse.

5/20/2009

Experto de la OMS:En la gripe A hay mezclados intereses de salud y económicos Virginia Hebrero

Sociedad - Experto de la OMS:En la gripe A hay mezclados intereses de salud y económicos - ADN.es
Experto de la OMS:En la gripe A hay mezclados intereses de salud y económicos
Virginia Hebrero

El experto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) Germán Velásquez considera que en la crisis de la gripe A se mezclan intereses de salud con otros de tipo económico y político que llevan a que se esté "exagerando" de algún modo la prevención.

"Estamos ante un fenómeno en que hay una serie de intereses: los específicos, puros y netos de salud pública que debemos defender desde aquí, pero que se mezclan y a veces se enredan a nivel global o nacional con intereses que también son comerciales", afirma en una entrevista con Efe Velásquez, director del secretariado de Salud Pública, Innovación y Propiedad Intelectual de la OMS.

El alto funcionario colombiano no duda en asegurar que "estamos hablando de la gallina de los huevos de oro, la fabricación de medicamentos o vacunas a volúmenes gigantescos", cuando se le pregunta por los planes que la OMS está estudiando con la industria farmacéutica de cara a una posible pandemia de gripe A.

A ello se suman, añade, "la prensa, que hace un muy buen trabajo, pero cuyas primeras páginas con noticias alarmantes hacen subir las ventas o aumentar la audiencia, e intereses de tipo político, por ejemplo para ocultar problemas como la crisis financiera".

El experto recuerda que sólo por la gripe estacional en EEUU hay 30.000 muertos al año, "y si hacemos ese mismo paralelismo con la gripe A en las tres semanas que llevamos ya habría 1.200 muertos", y en Europa 25.000.

"Esta es una gripe bastante benigna y con poco riesgo de muerte (...) Hay que tener cuidado para que al mezclarse todos esos intereses no se cree pánico, que no le interesa a nadie porque puede traducirse en problemas económicos, como se ha visto en el caso de México con el turismo".

Durante la Asamblea Mundial de la Salud que se celebra esta semana en Ginebra, la OMS ha dado marcha atrás en sus planes de elevar el nivel de alerta pandémica a la fase 6 y la ha mantenido en la 5, debido a los llamamientos de numerosos países.

Velásquez recuerda que "la OMS está al servicio de los países, y éstos han hecho un llamamiento de moderación, e incluso algunos han preguntado la justificación (que hubo) para pasar de la fase 4 a la 5, dando a entender que les parecía que no estaba totalmente claro".

"En los países en desarrollo hay que hacer un equilibrio muy complejo entre cuánto se gasta en esta enfermedad y cuánto en otras como el sida, la malaria o el dengue. Es un problema ético muy grave y cada país debe ver cuáles son sus prioridades", señala.

"Un país que no está cubriendo más que a la mitad de enfermos de sida -agrega- debería preguntarse dos veces si va a hacer compras de medicamentos para un stock contra una epidemia que no ha llegado".

Y más aún, Velásquez subraya que "no está comprobado clínicamente que el oseltamivir (el principio del medicamento Tamiflú) sea eficaz contra la nueva gripe. Se ha visto que hay alguna sensibilidad en vitro. Pero la eficacia clínica no la conocemos todavía".

"Sabemos -precisa- que es eficaz para la gripe estacional, que rebaja los síntomas, que haya menos segregación nasal, estornudos, y así también se rebaja el contagio. En realidad acorta la duración de la enfermedad entre 8 y 12 horas".

Ante las cifras que se barajan sobre una posible producción de vacunas -hasta 5.000 millones según un grupo asesor de la OMS-, el experto insiste en que "se trata de algo gigantesco que no se ha visto en la historia del mercado de medicamentos".

Pero añade que una cosa es extrapolar cuántas vacunas se necesitarían y otra es cuantos países van a tener fondos para comprarlas, antes de señalar que le parece muy prematuro pensar en vacunar a la población mundial: "Aún en la gripe estacional, que está matando a muchísimas personas, las recomendaciones son vacunar a la gente de alto riesgo, de mucha edad o con problemas cardiacos".

El responsable de la OMS también apunta que "habría que ver hacia dónde va a mutar el virus. Si sigue como ahora y no se hace más severo, yo no creo que estemos hablando de vacunar a todo el mundo".

Y deja claro que "tantas posibilidades hay de que se agudice como de que se vuelva más benigno e incluso que desaparezca", antes de hacer un llamamiento a la prudencia:

"Hay que ser muy cuidadosos. Un responsable de un país de América Latina hacía estimaciones de 7 millones de muertes allí, y cuando la crisis de la gripe aviar desde la propia OMS se habló de 150 millones de muertes"


5/18/2009

el cambio climatico: verdadera pandemia

El cambio climático es la mayor amenaza para la salud mundial en el siglo XXI, según un informe
de la revista médica The Lancet y científicos del University College de Londres, en el que 
subrayan la necesidad de una acción urgente.

   “Esto no es una película de catástrofes con final feliz, es algo
real”, señaló el profesor Anthony Costello, director del informe, quien aseguró que “el
cambio climático es una cuestión sanitaria que afecta a miles de millones de personas y no sólo un
problema medioambiental que afecta a los osos polares y a los bosques”.

   Si no se pone remedio, en el caso de los países pobres veremos altas
mortandades por culpa de un incremento de la transmisión de la malaria y otras dolencias
infecciosas, o por cuestiones tan simples como diarreas por consumo de alimentos en mal estado.

La brecha entre ricos y pobres es demoledora. Según el informe, “la pérdida de años de
vida saludable como consecuencia de un cambio medioambiental global será 500 veces mayor en Africa
que en Europa, pese a que el continente negro contribuye poco al calentamiento global”.

  El informe es un esfuerzo conjunto de expertos en salud, antropología,
geografía, climatología, ingeniería, economía, derecho y filosofía, que pretende ser un modelo para
que los gobiernos actúen con-  tra el cambio climático.

  “El impacto de lo que ya está pasando no será algo que percibamos en un
futuro lejano sino durante nuestras vidas y en las vidas de nuestros hijos y nietos”, alertó
Costello.

   Explicó que el aumento de la temperatura de la Tierra es una realidad y
que es cuestión de tiempo notar sus efectos.

   “No hay que pensar si Groenlandia se va a derretir, sino cuándo.
Debemos admitir  que se inundarán Nueva York y Londres si la temperatura de los Polos sube 5
grados de media, lo que hará subir el nivel de los océanos”, dijo.

   Con temperaturas entre 2 y 6 grados más altas serán más los afectados
por enfermedades endémicas del trópico, como el dengue y la malaria, y los fallecidos por efecto
directo del calor.

Calor asesino. Los autores del informe se refieren al calor como
“asesino silencioso”, que ya causó la muerte a unas 70 mil personas en Europa en el
verano de 2003, más los miles no registrados en el Tercer Mundo.

    Se estiman en los países pobres “altas mortandades por culpa de
un incremento de la transmisión de la malaria y otras dolencias infecciosas, o por cuestiones tan
simples como diarreas por consumo de alimentos en mal estado”.


5/15/2009



El virus de la influenza A (H1N1) es de origen natural y no surgió de
un laboratorio, pero aún no se ha logrado conocer el lugar geográfico
donde se originó, por lo que se debe evitar señalar a México al
respecto, indicó Keiji Fukuda, director general adjunto para seguridad
sanitaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS).En conferencia de prensa desde Ginebra, Fukuda informó que con base
en una investigación realizada por la OMS se concluyó que el virus que
provoca la influenza A (H1N1) es de origen natural y no es resultado de
la manipulación en un laboratorio como lo sugirió un virólogo
australiano.




“El pasado fin de semana, el sábado, la OMS fue contactada por un
científico, un virólogo reconocido, quien indicó que pensaba que según
el análisis de secuencia genética disponible, potencialmente el virus
que estaba circulando provenía de un laboratorio”, explicó Fukuda. Basados en la naturaleza del planteamiento y la seriedad del
científico, agregó, la OMS discutió la hipótesis de una investigación
independiente a la organización, además de que contactó a diversas
instituciones en el mundo, así como un gran número de virólogos
especializados en influenza.La evaluación de los laboratorios y de los grupos de virólogos
permite concluir que esta hipótesis no se puede sostener, ya que la
evidencia muestra que es un virus de origen natural y no producto del
manejo en un laboratorio, destacó Fokuda.


“La OMS se siente cómoda con esta conclusión de que no está lidiando
con un virus creado en un laboratorio”, expresó Fukuda agregando que
todo está abierto a ser revisado en un futuro.




Las autoridades de la OMS analizaron ayer con empresas farmacéuticas
y especialistas los pasos para comenzar la elaboración de una vacuna y
combatir al cambiante virus. Las compañías farmacéuticas están listas para comenzar la
elaboración de una vacuna para la gripe A, pero como el virus muta
constantemente, surgen interrogantes como cuántas deberían producirse,
cómo serían distribuidas y cómo podrían conseguirse  Durante la 62 reunión anual de la OMS que se efectuará la próxima
semana en Ginebra los países del mundo centrarán su atención en la
influenza A H1N1 y tomarán decisiones sobre las acciones en torno a
esta nueva epidemia, incluyendo la posibilidad de subir el nivel de
alerta internacional a nivel 6, expresó Fukuda.




Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, de
Estados Unidos, trabajan en el “inventario semilla” para producir la
vacuna, el cual podría estar listo en dos semanas. La intención es
distribuirlo a fabricantes en el mundo para que puedan comenzar la
elaboración de la vacuna. Mientras tanto, una mujer en Arizona, con un mal pulmonar,
aparentemente se ha convertido en la cuarta persona en Estados Unidos
en morir ide influenza A, indicaron el jueves las autoridades de
Phoenix. Por su parte, el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, anunció
ayer el cierre de tres escuelas en un barrio de Queens por registrar el
virus de la gripe A.



La OMS informó de 6 mil 497 casos confirmados de influenza A en 33
países, encabezados por Estados Unidos con 3 mil 352 casos incluyendo 3
muertes.En orden sigue México con 2 mil 446 casos y 60 muertes, mientras que
Canadá registra 389 casos incluyendo un deceso, y Costa Rica ocho casos
y un muerto.



Por su parte, los países que tienen casos confirmados en
laboratorio, pero no decesos, son: España con 100 casos, el Reino Unido
con 71, Panamá con 29, Francia con 14, Alemania con 12, Italia con
nueve, Brasil con ocho, Israel con siete, Nueva Zelanda con siete,
Colombia con siete, El Salvador con cuatro, Japón con cuatro, China
Hong Kong con cuatro.Después se ubican los Países Bajos con tres, República de Corea con
tres, Guatemala con tres, Normandía con dos, Suecia con dos, Thailandia
con dos, Argentina con uno, Australia con uno, Austria con uno, Cuba
con uno, Costa Rica con uno, Dinamarca con uno, Irlanda con uno,
Portugal con uno, Suiza con uno, y Polonia con uno.




El ministro peruano de Salud, Óscar Ugarte, confirmó ayer que se
detectó el primer caso de gripe A en el país. Se trata de una peruana
de 27 años, llegada a su país el pasado sábado en un vuelo de Nueva
York.En Bogotá, las autoridades de salud colombianas confirmaron ayer
tres casos más de contagio de la gripe A en la ciudad de Yopal, capital
del departamento oriental de Casanare, con lo que se elevaron a 10 los
portadores del virus en Colombia. Por su parte, el gobierno de Argentina anunció ayer que autorizará a
partir de hoy la reanudación de los vuelos directos desde México,
suspendidos desde el 28 de abril para prevenir la expansión de la
temida influenza H1N1, dijo el jueves un vocero oficial. (Con
información de agencias)

5/14/2009

El Universal Jueves 14 de mayo de 2009     

politica@eluniversal.com.mx

Expertos de la
Organización Mundial de la Salud (OMS) analizan la tesis de un
científico australiano, que plantea la posibilidad de que el virus de
la influenza A haya sido producto de un error humano en un laboratorio.

Gregory
Hartl, vocero de la OMS, declaró a la prensa que investigadores del
organismo estudian las evidencias sobre esta teoría, luego de que el
virólogo australiano Adrian Gibbs advirtió que el microbio “pudo ser
creado en un laboratorio por error humano”, reportó la agencia Notimex.

Este
jueves la OMS decidirá sobre el inicio de la producción de la nueva
vacuna contra la influenza A, enfermedad que afecta a 33 naciones que
registran 5 mil 728 casos.

En México, el secretario de Salud,
José Ángel Córdova, dijo que la mutación del virus de la influenza
humana, que hasta ahora afecta a 2 mil 446 personas en el país, es
mayor que la que presenta el VIH que provoca el sida. Pero señaló que
hasta ahora es una “teoría probable que el virus haya mutado”.

A
raíz de la emergencia sanitaria, autoridades de Salud informaron que
los abusos en farmacias comenzaron a aparecer, motivo por el cual 11
establecimientos han sido sancionados por proveer medicamentos
“engañosos” para el tratamiento y curación de la gripe A.

Por
otra parte, debido a la confusión que provocó la llamada influenza
“porcina”, el precio de la carne de cerdo se desplomó, en contraste con
la de pollo y res que registró incrementos. Para tratar de paliar esta
situación, la Secretaría de la Defensa ofreció duplicar la compra de
carne de cerdo para alimentar a los soldados. (Con información de M.
Lombera, J. Ramos y R. Gómez)

5/11/2009

envejecimiento exitoso

Envejecimiento exitoso: las claves médicas para vivir más y mejor

Los hábitos de vida son fundamentales. Recomiendan una dieta saludable, actividad física y mental y disminuir los factores de riesgo relacionados con el corazón, el cerebro, las hormonas y los huesos.

En el mundo ya viven casi cien millones de personas mayores de 80 años. Sí, al parecer la Tierra se está llenando de gente grande, muy grande. Si ni siquiera los centenarios son ya una excepción: hay más de 200.000. Vivir tanto tiempo es cosa nueva, no hay mucha experiencia en esto de envejecer durante años y años. Pero empiezan a haber distintas teorías al respecto. Una muy en boga es la del "envejecimiento exitoso", que se despega de la idea del "declive" de los mayores para postular justamente su vitalidad. También sostiene que el éxito del envejecimiento no está determinado por lo genético, sino sobre todo por los hábitos de vida, concentrados especialmente el corazón, el cerebro, las hormonas y los huesos.

"Sólo el 10% de los casos de Alzheimer están relacionados con la genética, el 90% restante llega a la enfermedad por sus malos hábitos de vida", ejemplifica el cardiólogo Ricardo Barmat. El especialista será uno de los expositores de la jornada que se hará el viernes 15 en el Paseo La Plaza y que gira sobre esta temática: "Envejecimiento exitoso: lo modificable y lo inmodificable". ¿Qué es lo inmodificable? "Sólo lo genético. Todo el resto puede ser modificado por el estilo de vida", dice Barmat.

El comienzo es auspicioso, ya que entonces casi todo el mundo podría, en principio, modificar lo nocivo y enfocarse en una vida saludable. Una crítica al concepto de envejecimiento exitoso es que responsabiliza a cada individuo por su vida, cuando hay millones de personas en el mundo inmersas en la pobreza y que obviamente no pueden decidir absolutamente nada sobre sus vidas. Pero entre los que sí pueden decidir -porque como dice la presidenta de la Jornada, Susana Leiderman, "con educación y medicación todo se puede revertir"-, tienen en sus manos "el poder" lograr el bienestar físico, espiritual y mental.

Barmat lo dice claramente: "La enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte en el mundo. Lo que la provoca es la hipertensión, el colesterol, la diabetes, la obesidad, el tabaco y el estrés. Es decir, si se evitan los factores de riesgo, o son tratados a tiempo, se pueden frenar otras enfermedades". Ejemplos: la hipertensión y la arteroesclerosis aumentan 300% las posibilidades de tener Alzheimer. Y el cigarrillo quintuplica las chances.

El cardiólogo cuenta que en su especialidad los avances científicos son increíbles: "Ya hay medicación que consigue la retrogradación de la arteroesclerosis, drogas que bajan el colesterol, la diabetes y la arteroesclerosis de la arteria". Pero eso no es lo que quieren transmitir los profesionales de Arkhën, el grupo de asistencia, docencia e investigación en medicina que organiza la jornada. "Es todo un arte lograr que el paciente se vaya del consultorio sin una receta, pero tenemos que lograrlo y para eso los médicos debemos poner mucho énfasis en el cambio de hábitos", apunta Leiderman.

Ejemplo de logro: a los tres meses de dejar de fumar, una persona gana en entrenamiento, baja la presión y el colesterol. Lo mismo podría decirse si se adquiere una dieta rica y saludable, se hace actividad física y mental. Sí. Jugar al dominó, al ajedrez, a las cartas. Hacer crucigramas, rompecabezas. Leer. Interactuar con otros.

Otro tema: los cambios hormonales en el envejecimiento son inevitables. ¿Hay que intervenir? "Hace un tiempo se había puesto de moda la hormona del crecimiento y se la daban a todo el mundo, pero luego se comprobó que en algunos casos era perjudicial y provocaba otros males, con lo cual el reemplazo hormonal no es para cualquiera y sólo debe indicarse a la gente que tiene déficits previos", explica la endocrinóloga Miriam Azaretzky.

Sobre el fantasma de la osteoporosis, León Schurman asegura que encuestas de hospitales públicos dan cuenta de la carencia de calcio y vitamina D. "La ingesta ni siquiera llega al mínimo requerido. Se sabe que el 20% de la gente que se fractura la cadera muere en el año posterior. La solución está en los lácteos (leche, yogur, quesos), el sol (media hora por día fuera de las horas pico) y la actividad física desde pequeños".

Todos acuerdan en evitar el estrés, siempre un agravante. Hacer yoga, relajación, meditación. Juntarse con gente que haga bien. Intentar tomarse las cosas con calma. Abstraerse del caos urbano. ¿Será eso posible? Habrá que intentarlo. Es una cuestión de vida.

5/08/2009

Los consejos de la ciencia y de la historia

Daniel Stamboulian  Para LA NACION

Desde hace unas semanas estamos viviendo momentos de angustia y miedo, porque un nuevo virus de la gripe llamado inicialmente porcina y luego influenza A (H1N1) apareció en Estados Unidos y en México y se difundido a más de 20 países, entre ellos la Argentina.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó el "alerta pandémico" fase 5, que significa que el virus se transmite fácilmente de persona a persona, que se ha dispersado por varios países y que existe riesgo de una pandemia. Ante estas situaciones debemos mantener la calma y recordar que la gripe nos acompañará siempre, con distintas caras y nombres, mientras exista la humanidad. Y que, además, mucho sabemos para ser capaces de prevenirla o tratarla.

Es muy importante repasar la historia, escuchar y leer las recomendaciones de los organismos internacionales como la OMS, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (de EE.UU.) y la Oficina Panamericana Sanitaria, entre otras, y separar los mitos de las verdades.

En relación con la historia, debemos recordar que en el siglo pasado hubo tres pandemias, y la de 1918-19 fue muy importante porque murieron entre 40 y 50 millones de personas.

Hoy la situación con el virus A (H1N1) es distinta dado que su difusión es moderada y los casos (salvo algunos en México) se comportan como los de la gripe estacional, con muy bajas complicaciones y mortalidad. Además, a diferencia de la de 1918, hoy tenemos antibióticos, antivirales, sabemos la importancia de las precauciones de aislamiento y podemos vacunarnos frente a la gripe estacional.

También hubo situaciones que se abortaron, a pesar de los temores que produjeron. En 1976, por ejemplo, apareció un virus nuevo porcino que, como hoy, se temió que se difundiera desde Nueva Jersey, donde comenzó. La gripe no alcanzó a extenderse y la vacunación se suspendió.

En 2003, el virus de la temible gripe aviar se esparció por Europa y la OMS puso el alerta en fase 3, lo que significó un nuevo virus, alta mortalidad, pero poca transmisión interhumana y no se generalizó. Por todo esto vemos que es imposible decir cuándo vendrán las pandemias y la magnitud que llegarán a alcanzar.

En relación con la situación actual, existen algunas prácticas cuya aplicación la OMS no recomienda: suspender viajes, cancelar vuelos o colocar a los países en "cuarentena". Por ejemplo, durante el brote del SARS en Canadá y China, que produjo tremendas pérdidas económicas, el "castigo" aplicado no dio resultado.

Tampoco se justifica el uso masivo de barbijos, porque son útiles sólo cuando estamos con un enfermo a menos de un metro. Debe utilizarse preferentemente el N95, que tiene un filtro superior. Por otra parte, no corresponde matar a los cerdos o privarse de comer su carne.

Situaciones como las actuales nos tienen que llevar a repasar algunos conceptos fundamentales:

1) La gripe, a diferencia del resfrío común, es una infección importante que anualmente mata a entre 10.000 y 40.000 personas sólo en Estados Unidos.

2) La vacuna es la mejor herramienta para la protección de los grupos de riesgo (pacientes cardiovasculares, diabéticos, adultos mayores, niños de menos de dos años, embarazadas), que deben vacunarse todos los años.

3) Los antivirales como el Oseltamivir, por ejemplo, son útiles en la gripe si se administran en forma precoz (en las primeras 48 a 72 horas).

4) El lavado frecuente de manos y la higiene del ambiente (superficies, teléfonos, mesadas, teclados) con soluciones que contengan lavandina ayuda a disminuir la transmisión de los virus respiratorios.

5) Las consultas deben hacerse cuando aparecen estos síntomas: falta de aire, tos, confusión y vómitos.

6) El aislamiento debe hacerse en la casa y por una semana.

Como reflexión final quiero destacar el trabajo de la Vigilancia Epidemiológica de la Gripe que, desde hace años, se viene realizando en colaboración con la OMS en la Argentina a través de los laboratorios INEI Anlis del Malbran, INE Dr. Juan H. Jara, de Mar del Plata, e IVC Dr. Jose M.Vanella, de Córdoba. El trabajo de este grupo permite que conozcamos cuando hay gripe, qué virus circulan y colaboremos para que la OMS sepa cuáles virus necesitamos para las vacunas. También mencionamos el Plan de Contingencia frente a Pandemias, que desde los ministerios de Salud nacional y provinciales se viene realizando desde hace años.

El autor es el presidente de la Fundación Centro de Estudios Infectológicos (Funcei) y de Fighting Inf. Diseases in Emerging Countries (Fidec).

5/01/2009

informaciones sobre Peste Porcina

ACTUALIZA 2-OMS ve cambio a producción vacuna de H1N1 en semanas

GINEBRA, mayo 1 (Reuters) - Algunas empresas farmacéuticas se abocarán dentro de unas pocas semanas a la producción de vacunas de gripe pandémica contra la nueva cepa del virus que está afectando al mundo, dijo el viernes una importante funcionaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Marie-Paule Kieny, directora del área de investigación de vacunas de la OMS, dijo que la agencia de Naciones Unidas está debatiendo con compañías farmacéuticas si y cuándo dejar de producir la vacuna contra la gripe estacional y cambiar al desarrollo de una inmunización para combatir la nueva cepa de influenza A H1N1.

El material necesario para comenzar a desarrollar la nueva vacuna, que está siendo cultivado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por su sigla en inglés), estaría listo para enviar a los fabricantes entre mediados y fines de mayo, precisó en una conferencia de prensa.

"No tenemos duda de que es posible crear una vacuna exitosa dentro de un período de tiempo razonablemente corto", añadió la funcionaria en una conferencia de prensa.

Sin embargo, aún así llevaría entre cuatro y seis meses para que esté disponible la primera dosis, comentó. La vacuna debe ser probada primero en hurones y luego en humanos dentro de estudios clínicos antes de que autoridades regulatorias puedan aprobarla.

En todo el mundo, 13 países han confirmado casos de la nueva cepa del virus de la influenza, ampliamente conocida inicialmente como "gripe porcina", que habría causado la muerte de hasta 176 personas en México.

Se ha registrado por el momento un sólo caso mortal fuera de la frontera mexicana: el de un niño proveniente de México que viajó a Estados Unidos.

Laboratorios de la OMS han confirmado oficialmente 331 casos en 11 países, incluyendo 10 muertes.

La actual capacidad de producción se trasladaría a alrededor de 1 a 2 millones de dosis de vacuna pandémica por año, dijo Kieny. Esto se compara con cerca de 700 millones de dosis para la gripe estacional, que combina tres cepas virales en una sola inyección.

"Desafortunadamente, no hay suficiente capacidad para producir suficientes vacunas para la población mundial, esto debe estar bastante claro", afirmó.

"Por lo tanto, necesitaremos priorizar su uso par los grupos de mayor riesgo", explicó.

Kieny agregó que la vacuna para la gripe estacional que se produce actualmente no es efectiva contra la nueva cepa del virus de influenza, según pruebas que ha hecho la OMS.

"Hay muy pocas posibilidades de que la vacuna estacional (...) sea efectiva contra este virus particular", manifestó.

Muchas empresas farmacéuticas tienen sus libros de órdenes llenos luego de que prometieron vacunas pandémicas a varios gobiernos, según la funcionaria de la agencia de Naciones Unidas.

Pero la OMS ha recibido la garantía de las fabricantes de medicamentos de que una proporción de esas vacunas será destinada a la agencia con sede en Ginebra para distribuirla a países en desarrollo que más las necesiten, dijo Kieny.

(Reporte de Jonathan Lynn, Stephanie Nebehay y Laura Macinnis; Editada en español por Ana Laura Mitidieri y Silene Ramírez) REUTERS ALM GD SR/