8/17/2009

creencias adolescentes sobre el sexo

Entre los adolescentes persisten creencias erróneas sobre el sexo - lanacion.com
Cecilia Draghi
Para LA NACION
Entre adolescentes y también entre mayores de 18 años que cursan el colegio secundario, aún perduran concepciones equivocadas sobre el sexo, según revela un estudio realizado en escuelas porteñas y bonaerenses por especialistas de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Entre los errores más mencionados en una encuesta realizada a chicos de entre 14 y 16 años, alrededor de la mitad consideró que si una joven comparte la pileta de natación con hombres puede quedar embarazada, y otro tanto cree que ponerse de pie durante o después de la relación sexual puede servir como método anticonceptivo.
"A pesar de todo lo que se habla sobre el sexo, hay mitos que no se destierran", indica Elsa Meinardi, secretaria académica a cargo del Centro de Formación e Investigación en Enseñanza de las Ciencias (Cefiec) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, que llevó adelante la investigación junto con el Grupo de Investigación en Didáctica de la Biología.
El equipo encuestó a 72 alumnos de 14 y 16 años de un colegio de nivel socieconómico medio y alto, y a 31 estudiantes mayores de 18 que cursan en dos escuelas secundarias para adultos de bajos recursos.
"El estudio reveló que parte de la información que los estudiantes manejan es incorrecta. Suelen guiarse por lo que alguien les dijo o les contó, sin bases sólidas", agrega la bióloga María Victoria Plaza, integrante del equipo.
Que mujeres y varones se zambullan en la misma piscina no genera ningún riesgo de embarazo; sin embargo, casi el 60% de las mujeres mayores de 18 años consultadas cree que compartir la pileta de natación con hombres puede conducir a la maternidad. "El hecho de desconocer que un espermatozoide no puede sobrevivir en el agua de un natatorio las lleva a conclusiones equivocadas", puntualiza Meinardi.
La encuesta realizada de modo anónimo recopilaba creencias populares, frente a las cuales sólo había que responder si eran ciertas o no. Por ejemplo, se les preguntó si ponerse de pie durante o después de la relación sexual evita el embarazo. Casi la mitad de los adolescentes contestaron equivocadamente que sí, cuando la respuesta correcta es la contraria. Por otra parte, entre los mayores de 18, acertaron el 42% de las mujeres y sólo el 23% de los varones. "Una de las chicas dijo que no podía quedar embarazada porque sus relaciones sexuales eran de pie. Ella nunca se había acostado con su novio. Este testimonio muestra obstáculos que se generan a partir del propio vocabulario y sobre el cual hay que trabajar", indica Meinardi.
Dentro y fuera del aula. Varios son los mitos erróneos que no logran desterrarse.
Uno es el que sostiene que se evita el embarazo si se orina antes o después de la relación. "El 50% de los mayores de 18 años cree equivocadamente que éste puede ser un método anticonceptivo", subraya Meinardi. En tanto, el 32% de las mujeres adultas considera, erróneamente, que no hay posibilidades de embarazo durante la primera relación sexual.
El equipo del Cefiec investiga la educación para la salud sexual en la formación de profesores en la Argentina, un campo bastante novedoso, dado que la ley de educación sexual integral fue aprobada en 2006 y en mayo del año pasado se acordaron los ejes para impartirla en la escuela dentro de un panorama preocupante.
"En la Argentina, el aborto causa el 40% de las muertes en mujeres de 20 a 29 años, y el 31% de las muertes en menores de 20 años. Los riesgos de mortalidad infantil se duplican si se trata de madres adolescentes", indica el trabajo publicado por Meinardi, Andrea Revel Chion, Elina Godoy, María Iglesias, Inés Rodríguez Vida, Leonor Bonan y Plaza en la revista Ciência & Educação .
El trabajo indica que en la provincia de Buenos Aires la maternidad adolescente representa el 25% de los nacimientos.
"En las clases medias o altas, un embarazo adolescente generalmente se toma como que esa joven perdió sus posibilidades para el futuro; en cambio, en los sectores más humildes, esta situación es mirada y valorada de modo diferente porque la joven pasa a tener más consideración dentro del grupo", indica Plaza, que lleva adelante talleres de trabajo con alumnos y docentes para abordar esta temática.
Encuestas, talleres participativos y trabajo en equipo son algunas de las tareas de este grupo del Cefiec que intenta develar mecanismos para obtener mejores resultados.
En este sentido, detectar estas creencias equivocadas y mitos sexuales es el primer paso de un largo camino. "Por un lado, hay que dar información correcta a los estudiantes, pero el contenido por sí solo no basta. Se debe trabajar en el modo en que se brinda", destaca Plaza, que elabora su tesis doctoral sobre este tema. En este sentido, Meinardi subraya un obstáculo habitual en el aula: "Los estudiantes separan lo que ven en la escuela con lo que les pasa en su vida cotidiana. El contenido escolar lo perciben como un dato más que no tiene nada ver con lo que les sucede fuera del colegio. Debemos trabajar para unificar esta realidad percibida en forma paralela".
Centro de Divulgacion Cientifica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA
Resultados
* Verdadero o falso: los estudiantes debieron contestar sólo si una serie de afirmaciones eran correctas o erróneas.
* En la pileta: el 50% de las encuestadas creía que compartir la pileta con hombres podía llevar a embarazos indeseados.
* Ponerse de pie: una proporción similar contestó que era correcta la afirmación de que ponerse de pie durante o después de mantener relaciones podía servir como método anticonceptivo. Entre los mayores de 18, sólo el 23% de los varones contestó correctamente.
* En la primera relación sexual: el 32% de los mayores de 18 años consideró que no hay posibilidades de embarazo durante la primera relación sexual.


8/11/2009

Desarrollaron un método para medir la masa corporal con mayor exactitud

Desarrollaron un método para medir la masa corporal con mayor exactitud

Expertos argentinos y extranjeros analizaron en un encuentro en La Plata el aumento de la obesidad infantil en América latina y expusieron un método nuevo para determinar con gran precisión la grasa corporal, lo que permite aplicar la terapéutica más adecuada en cada caso.
   Los especialistas abordaron el fuerte aumento de la obesidad infantil desde hace más de una década en la región, que vincularon en gran parte a procesos migratorios internos, y su contrapartida de soluciones para lograr una dieta equilibrada.
   Una vez reconocido el problema en base a estadísticas oficiales, durante el encuentro expusieron un nuevo sistema que con mínimo error mide la grasa corporal en niños y el gasto energético producido con la actividad física.
   “Con esas herramientas, que permiten diagnosticar con gran precisión en cada caso, se podrán efectuar las recomendaciones alimenticias más específicas para tratar la obesidad”, indicaron.
   “Estamos viviendo desde hace unos diez años una transición de la desnutrición crónica hacia la obesidad”, dijo Karem Schlosser, especialista del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá y panelista de la reunión científica.
   La especialista atribuyó ese fenómeno “a la migración interna hacia las grandes ciudades, el cambio de hábitos alimentarios por influencia de costumbres occidentales y el sedentarismo”. “Lo que estamos haciendo en nuestra región es un programa de intervención en escuelas que apunta a modificar los planes de estudio para introducir en la currícula, desde primer grado, la temática de la alimentación saludable”, explicó Schlosser.

Actividad física. El programa busca además “fomentar a toda costa la actividad física, pues debido a la inseguridad y los entretenimientos caseros, es común en todos nuestros países que los niños ya no jueguen en las calles ni en plazas y parques y se queden en sus casas bajo el cuidado de sus padres”.
   Para atenuar el incremento de la obesidad infantil, la especialista destacó las bondades del método que permite medir la grasa corporal y el gasto energético para después suministrar una dieta nutritiva.
   Ese novedoso sistema fue presentado durante las Jornadas de Capacitación sobre Obesidad Infantil al que asistieron profesionales de Cuba, Brasil, México, Chile, Uruguay, Guatemala, Costa Rica, Panamá, Ecuador, Venezuela y Argentina.
   Las clases, organizadas por la Universidad Nacional de La Plata (Unlp), estuvieron cargo de dos médicos especialistas en obesidad infantil de Cuba y Guatemala y una licenciada en educación física de Portugal.
   “El método consiste en darle al niño una dosis vía oral de deuterio (isótopo) y luego en un espectrómetro de masa se mide lo que ocurre en el organismo”, explicó Gabriel Tarducci, a cargo del área de actividad física y balance energético del Programa de Prevención del Infarto (Propia), organizador de las jornadas.
   Una vez obtenidos los resultados, mediante ecuaciones matemáticas se puede conocer con precisión la cantidad de grasa corporal y el gasto de energía que tuvo el niño.
   “Los datos pueden traducirse en recomendaciones alimenticias para el tratamiento de la obesidad”, dijo el investigador.
   “Se puede saber exactamente cuánta energía y qué tipo de lípidos eliminan los chicos y así prescribir actividades y dietas específicas para cada caso”, destacó Tarducci.  (Télam)

8/10/2009

juntos contra el mosquito- pagina 12

Por Pedro Lipcovich

Los ministros de Salud de todo el país aprobaron un plan nacional de prevención y control del dengue. Será coordinado por la cartera de Salud de la Nación y partiparán también otros ministerios. Un experto en el tema advirtió que “la epidemia de la temporada pasada dejó un escenario totalmente nuevo en la Argentina”: la principal pregunta es si existe ya una “circulación endémica” del virus en el país. Hasta el año pasado, las epidemias de dengue siempre llegaban desde el extranjero, fuese Bolivia o Brasil. La magnitud de la última, que afectó a casi 26.000 personas, abre la posibilidad de que mosquitos con el virus hayan seguido circulando en provincias del norte, en cuyo caso la próxima epidemia podría arrancar desde el interior del país. “El dengue está claramente asociado a factores socioeconómicos”, señaló el experto, y observó que “el principal criadero del mosquito son los grandes recipientes donde se almacena agua en las poblaciones que no tienen agua corriente”.

El Plan Nacional de Prevención y Control del Dengue y la Fiebre Amarilla fue anunciado por Juan Manzur, ministro de Salud de la Nación, en el marco del Consejo Federal de Salud (Cofesa), que reúne a todas las provincias. “En cada provincia se hará un trabajo de concientización y vigilancia”, anunció el funcionario. Como parte del plan “se creará un equipo interdisciplinario de agentes ambientales para el control de larvas y concientización en hogares”. El Ministerio de Educación “deberá incorporar esta temática en los contenidos de todos los niveles educativos” y la Secretaría de Ambiente de la Nación “pondrá en marcha un Plan de Residuos Sólidos Urbanos”, cuyos depósitos pueden constituirse en criaderos del mosquito Aedes aegypti. Para la fiebre amarilla –de la que sólo se registra en el país la variedad selvática– se prevé “la vacunación en los municipios más vulnerables”.

El año pasado, durante la gestión de Graciela Ocaña en el Ministerio de Salud, se anunció el Plan Estratégico de Prevención del Dengue y Fiebre Amarilla 2008-2009, en coordinación con las provincias. “No tengo conocimiento de aquel plan”, afirmó Manzur, y destacó que el actual “cuenta con el consenso del arco académico y científico y es una decisión política del más alto nivel, con aval de la Jefatura de Gabinete”. La epidemia de la última temporada, el virus llegó a circular en 14 provincias y afectó a cerca de 26.000 personas, con cinco muertes.

Héctor Coto –quien dirige la Fundación Mundo Sano y condujo distintas acciones preventivas, especialmente en la localidad de Clorinda– señaló que “la epidemia del año pasado dejó un escenario absolutamente nuevo para la Argentina: no podemos saber si el virus, en caso de presentarse, lo hará desde el extranjero o si permaneció circulando en zonas donde el mosquito permanece activo todo el año: cuando es así, al incrementarse la población de mosquitos pueden empezar los casos humanos”. Hasta ahora, los brotes de dengue provinieron, o bien de Brasil, por la provincia de Misiones, o bien de Bolivia, por Salta, Jujuy o Chaco.

Coto observó que “el dengue está claramente asociado con deficiencias socioambientales: el principal criadero del Aedes se halla en los recipientes de 50 a 200 litros que la población utiliza para almacenar agua en localidades sin adecuado abastecimiento de agua por red”. De todos modos, “no puede preverse lo que sucederá esta temporada: las epidemias pueden repetirse al año siguiente o luego de varios años”, advirtió.



llave maestra del sistema inmunologico

Nora Bär   LA NACION

Cualquiera que haya pasado por la escuela secundaria sabe que el sistema inmune es un complejo mecanismo que distingue entre lo propio y lo extraño. El abecé de este "ejército interior" es que debe saber cuándo atacar y cuándo retirarse: si no se activa ante la presencia de células tumorales, o ante la invasión de bacterias, virus o parásitos, nos deja inermes frente a las infecciones y permite el avance del cáncer, pero si se activa cuando no debe hacerlo y ataca los propios tejidos, aparecen enfermedades autoinmunes, como la esclerosis múltiple, la artritis o la diabetes.

Muy sencillo, claro... pero ¿cómo "sabe" el sistema inmune cuándo activarse y cuándo desactivarse?

Hasta ahora, esta pregunta se había respondido parcialmente, porque se sabía mucho sobre el mecanismo de activación del sistema inmunológico, pero muy poco sobre "la otra cara" de la moneda: el proceso de "tolerancia inmunológica", un exquisito engranaje de regulación capaz de silenciarlo. Hoy, con un impecable y elegante trabajo que publica Nature Inmunology , un equipo íntegramente formado por científicos argentinos acaba de contestarla. "La inducción de tolerancia tiene una importancia clave en la aceptación de trasplantes y para evitar el desarrollo de enfermedades autoinmunes -explica el doctor Gabriel Rabinovich, jefe del grupo, investigador del Conicet en el Instituto de Medicina y Biología Experimental (Ibyme) y docente de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA-. Si el circuito de la tolerancia está aumentado, el sistema inmunológico pasa por alto y favorece el crecimiento de tumores; si está bloqueado, permite el desarrollo de la autoinmunidad." A partir de este descubrimiento -que describe la tolerancia como un circuito activo-, los científicos pueden explicar el cáncer y las enfermedades autoinmunes por fallas en el circuito de "tolerancia inmunológica": en el primer caso, porque ésta se activa cuando no debe hacerlo, y en el segundo, porque no se activa cuando debería hacerlo.

Un mecanismo de relojería

Hace aproximadamente cinco años, Rabinovich y su grupo publicaron un trabajo cardinal en Cancer Cell que explicaba que el organismo no "ve" a los tumores y les permite desarrollarse sin atacarlos porque éstos producen una proteína que deprime el sistema inmune, la galectina-1. Desde ese momento, empezaron a preguntarse cuáles serían los detalles de este mecanismo de relojería. "Para explorarlo, le propuse a Juan Martín Ilarregui -primer autor del trabajo, que fue además su tesis de doctorado- que se pusiera a trabajar con unas células muy plásticas del sistema inmune, las dendríticas", cuenta Rabinovich. Las células dendríticas se generan en la médula ósea y transitan por la sangre patrullando los tejidos. "Cuando detectan algo -explica muy coloquialmente el científico-, inmediatamente van al ganglio linfático, se encuentran con un linfocito T y le dicen: «Mirá, acá yo encontré un antígeno» y le presentan un fragmento de microbio o de tumor. El linfocito T se activa, va a los tejidos y mata o paraliza a la bacteria, el tumor o el virus. Sin embargo, nosotros vimos que cuando está expuesta a altos niveles de galectina-1, la dendrítica produce, gatilla y perpetúa todo un circuito que confunde a las células T, y éstas en lugar de activarse se convierten en linfocitos T regulatorios y silencian la respuesta inmune." En otras palabras, las células dendríticas son el eje que puede orquestar tanto el ataque como la retirada del sistema inmune, de acuerdo con las señales que reciban. Bajo el influjo de galectina-1, estas células liberan otra proteína, llamada interleuquina 27. Esta, a su vez, se contacta con el receptor del linfocito T, que en lugar de ejercer una respuesta inmunológica o combatir un tumor se frena, se convierte en linfocito T regulatorio y libera interleuquina 10. "La producción de esta proteína puede suprimir la respuesta inmune en varios escenarios -afirma Rabinovich-, como enfermedades autoinmunes (esclerosis múltiple, artritis reumatoidea, enfermedad de Crohn, etc.), en infecciones por virus, bacterias y parásitos, y en tumores."

Un aporte superlativo

Sin duda, como todo descubrimiento trascendente, el de Rabinovich y su equipo ya sugiere nuevas preguntas para seguir investigando. Como dice Juan Martín Ilarregui, protagonista principal de este hallazgo: "Haber identificado un sistema completo de resolución de la respuesta inmune abre nuevos caminos de exploración que permiten una mayor comprensión del sistema inmune y la posibilidad de manipularlo para nuestro beneficio". Eduardo Sotomayor, investigador del Lee Moffitt Cancer Center, en Tampa, y uno de los que descubrieron que las células dendríticas son centrales en la activación y la tolerancia inmunológica, destacó el hallazgo como un aporte superlativo: "Sabemos lo difícil que es hacer ciencia de gran nivel en un país latinoamericano -dijo por vía telefónica, desde su casa en Miami-. La ciencia argentina está volviendo a ponerse en el lugar que tuvo cuando recibió sus premios Nobel. El equipo del Ibyme ha abierto una nueva área de investigación". Rabinovich, por su parte, ya prepara una secuela de esta historia: si los indicios obtenidos hasta ahora se confirman, sería posible encender este circuito activando la producción de galectina-1 o su unión con azúcares en la célula dendrítica (primer engranaje), y modular la producción de interleuquina 27 (segundo engranaje) o de interleuquina 10 (tercer engranaje) para detener la respuesta autoinmune, o producir anticuerpos que bloqueen la tolerancia. "Los próximos años, vamos a repartir nuestros esfuerzos entre la investigación básica y la terapéutica", afirma.